Conflictos y litigación empresarial

Proteger el negocio sin perder de vista la salida.

Intervenimos cuando el desacuerdo ya afecta a la decisión, la continuidad, los activos o la reputación de la empresa. Combinamos contención, negociación, estrategia probatoria y defensa procesal.

Ámbitos de intervención

El conflicto puede ser jurídico y, al mismo tiempo, empresarial.

La estrategia debe considerar derechos y acciones, pero también control, tiempo, liquidez, operaciones, evidencia, continuidad y posibilidades reales de acuerdo o salida.

01

Conflictos societarios

Bloqueos, impugnación de acuerdos, deberes de administradores, abuso de mayoría o minoría, exclusión, separación y salida de socios.

02

Incumplimientos contractuales

Resolución, cumplimiento, indemnización, garantías, penalizaciones, dependencia económica y relaciones comerciales críticas.

03

Responsabilidad

Administradores, directivos, profesionales, proveedores, daños causados al negocio y distribución de responsabilidades entre intervinientes.

04

Conflictos laborales

Despidos, sanciones, reclamaciones, prueba, negociación, tutela de derechos y conflictos que afectan a la organización.

05

Medidas urgentes

Medidas cautelares, preservación de prueba, protección de activos, suspensión de acuerdos y contención inmediata del daño.

06

Negociación, arbitraje y litigación

Elección de foro, estrategia, negociación asistida, mediación, arbitraje y defensa ante los tribunales.

Cómo intervenimos

Una estrategia para recuperar capacidad de decisión.

01

Contener

Evitar que el conflicto siga destruyendo valor, evidencia, relaciones o capacidad de decisión.

02

Reconstruir

Ordenar hechos, documentos, posiciones, intereses y riesgos para comprender qué está realmente en disputa.

03

Elegir

Comparar negociación, acuerdo, salida, arbitraje, medidas cautelares y litigación según el resultado buscado.

04

Ejecutar

Coordinar la estrategia jurídica, probatoria, económica y comunicativa hasta el cierre o la transición necesaria.

Antes y durante el procedimiento

La prueba y la posición se construyen desde el primer día.

Revisamos documentos, comunicaciones, decisiones, poderes, contratos, flujos económicos y actuaciones de cada parte. Identificamos qué puede acreditarse, qué debe preservarse y qué riesgos produce cada movimiento.

La estrategia procesal se coordina con la negociación y con las necesidades operativas de la empresa. Una demanda, una cautelar o un acuerdo solo tienen sentido si acercan a un resultado que pueda ejecutarse.

Conflictos que revelan algo más

A veces el litigio es la manifestación final de un problema de gobierno.

Cuando los mismos bloqueos reaparecen, la salida puede exigir no solo resolver el procedimiento, sino rediseñar decisiones, relaciones, responsabilidades o mecanismos de separación.

Consulta confidencial

Si el conflicto ya afecta al negocio, conviene ordenar la estrategia antes del siguiente movimiento.

Podemos revisar urgencia, documentación, alternativas y próximos pasos en una primera conversación.